Saturday, February 27, 2016

Perdido y Encontrado

Resumen:
            En el interés de preservación de la historia de México, Miguel León-Portilla se emociona por la adquisición de un documento del siglo XVI que contiene cuentos sobre los indígenas de el país. Por el mundo de antropología, este documento, el Códice de Chimalpáhin, es fundamental para el entendimiento de las vidas de los indígenas y sus perspectivas en el mundo antes de la colonización de los españoles. Fue escrito por Domingo Chimalpáhin, un indígena que vivió en la época famosa de la fundación de Tenochtitlán, y se describe una crónica ambos mitológico y romántico sobre la historia de los pueblos. También, es un de los pocos códices en existencia que fue escrito en México, sin embargo, el gobierno mexicano está pagando un millón de dólares para recuperarlo a La Sociedad Bíblica de Londres. Solamente una vez se devolvió una pieza en la forma de un regalo por un europeo y eso ejemplo de generosidad ocurrió cuando la papa Juan Pablo II llevó el Códice de Badiano, una descripción de la medicina herbal de los indígenas, del Vaticano a México en un viaje. En este artículo, el autor entrevista León-Portilla sobre su punto de vista de la situación que ha resultado de la recuperación del documento. El autor también pregunta sobre la sociedad mexicana hoy en día con énfasis en las relaciones con los indígenas.
            A través de esta entrevista, León-Portilla explica que la recuperación de documentos históricos se debe a la prioridad de un país apoyar la identidad cultural del pueblo, facilitando la conexión a sus raíces. Portilla continua su discurso explicando que hoy la sociedad mexicana está compuesto de un raza mixta con influencia indígena y también europeo.
Análisis:
            En mi opinión, es esencial para un país reclamar su historia de cualquier forma y por cualquier precio. Idealmente, creo que un país que ha encontrado una pieza ilegítimamente debe devolverlo sin incentivo, como la acción de Juan Pablo II. Yo apoyo la opinión de León-Portilla que “no queda otro remedio” que pagar lo que se pertenece porque es fundamental que la gente entienden su herencia.
            En consideración de la historia mexicana, la reclamación de códices desaparecidos ayuda a demonstrar una manera de vida antes de la colonización para conectar a los mexicanos de hoy, cuyos muchos son mestizos, con sus raíces. Además, el códice tiene un valor intrínseca porque se escribió en peño y letra, un forma que se usa por el estudio académico de la historia de lenguaje. Cuando el autor le preguntó a León-Portilla sobre la relación entre los mexicanos con su herencia prehispánica, León-Portilla responde que “el mexicano común y corriente…tiene en su cultura el mundo indígena” y “hay aprecio por ese legado.” Debido a esa apreciación, a mi me parece que México necesita hacer todo lo que este en su poder para reunir a la gente con su historia.
            Por otro lado, se puede argumentar que un millón de dólares es un precio demasiado alto pagar por un documento que solamente se leerá en círculos académicos y se mostrará en museos. También, este dinero puede financiar otras cosas que incluyen la infraestructura del país o programas de bienestar. No obstante, pienso que este argumento tiene validad, pero la identidad de el individuo es más significante a la cultura mexicana.
            Según León-Portilla, esa idea de la identidad mexicana es separada y especial, por lo tanto necesitan documentos de la historia indígena así no se la debe olvidar. Portilla menciona que “los gringos nos quitaron la mitad del territorio, que su país tiene grandes litorales, grandes riquezas, que muchos gobiernos han sido muy corruptos,” pero eso es el mexicano. Me parece que hay un poco de resentimiento entre el historiador y el patrimonio porque tiene mucho orgullo y nacionalismo con su relación con los indígenas, pero no cree que los españoles quieran colaborar en la restitución de las piezas mexicanas y eso le ofende.
Conclusión:
En sumo, hay un desacuerdo con los países europeos y México a respecto a la devolución de documentos mexicanos importantes y hay un debate en ambas regiones sobre el valor de estas piezas. En Europa, creo que estos documentos solamente sirven como artefactos de época antigua en los museos y tienen valor solamente en sus precios. En cambio, En México estos documentos pueden crear un vinculo con el pasado, la herencia del pueblo mexicano, una cosa que no tiene precio. Por el fin, León-Portilla comparte un cuento entre un fray español y un indio viejo, y el viejo dice que “antes de [los españoles] nosotros teníamos nuestras costumbres y nuestras leyes, pero ustedes nos dijeron que eran cosa del diablo. ¿Y sabe qué pasó, padre? Que nos quedamos Nepantla [uno que esta en el medio].” Para mejorar esta situación, el país necesita sus códices para reclamar su cultura a través de el estudio histórico.
Preguntas:
1.     ¿Cuáles criterios deben ser considerados para decidir que precio pagar por una pieza histórica?

2.     ¿ Vale la pena juzgar un país en un tribunal si tiene una pieza que se perdido de otro país?