Saturday, April 9, 2016

El peor no es mejor: las universidades españoles tienen que enfrentar sus rankings


Universitat Autonoma de Barcelona

Resumen:
            En los rankings de prestigio más recientes por las universidades del mundo, las de España han encontradas ser las peores. Aunque España está rodeada del otros países en la Unión Europea que tienen algunas de las mejores universidades del mundo y requiere que menores vayan escuela hasta los dieseis años de edad, se queda atrás en la renta por cápita en comparación con otros países. Según el autor, este fenómeno no es una sorpresa, porque los rankings también reflejan el presupuesto que ha sido designado por cada estudiante, que, en España, “es absolutamente tercermundista.” En contraste a cinco universidades publicas extranjeras, las dos de España gastan al menos 40.000 euros menos por estudiante que estos otros países. Se supone que esto es una reflexión de la economía pésima. Para añadir, el articulo implica que si España no invierte en un cambio en la estructura y prestigio de sus universidades, nunca producirá bastante ganadores de premio Nobel para recibir el respeto académico del resto del mundo. Por lo tanto, las universidades en España quedarán en un ciclo en el que no pueden mejorar su calidad, ya que no recibirán otra financiación hasta que no empiezan a producir académicos competitivos. Por el fin, el autor menciona que también hay un conflicto de prioridades en España, dado que el gobierno continua invirtiendo en los trenes de alta velocidad cuando el dinero puede ser usado hacia la enseñanza superior.
Análisis:
            A mi me parece obvio que España deba invertir en sus universidades, dado que, a largo plazo, le beneficiará. Apoyo la opinión del autor que demasiado dinero está siendo perdido en causas triviales y que para escapar de este ciclo negativo, se necesitan hacer cambios.
            Para demostrar su capacidad por intelecto, yo creo que España debe mejorar sus rankings. Si España tiene éxito levantando sus rankings, sus universidades atraerán profesores mejores y estos profesores, en turno, crearán un ambiente mejor para aprender. Asimismo, si los estudiantes reciben una educación mejor, ellos encontrarán puestos de trabajo mejores en el mercado de trabajos. En el futuro, este mejoramiento ayudará a contribuir al crecimiento de la economía, que, según el articulo, está experimentando semejante penuria. Por lo tanto, Jaime Miquel, una analista social, piensa que, por España, “el desarrollar una industria de alto valor añadido que haga que seamos capaces de tener servicios sociales o salarios equiparables a los de la Europa rica,” que puede beneficiar el pueblo español total.
            A pesar de este argumento, hay profesores que prefieren a ignorar los rankings, diciendo que no representan lo bueno de las universidades españoles, y, por eso, se pone España por bajo nivel. El autor responde que esta percepción es absurda, porque no se crearon los rankings para avergonzar a España. Sin embargo, me parece más sencillo que los profesores escojan ignorar los rankings para enfocar a su trabajo sin distracciones. En realidad, me parece que los rankings solamente exponen los sistemas de educación que tienen problemas y indican los otros que tienen éxito. Opina que la causa de las penurias de las universidades españoles no es encontrado en su ranking, sino en su administración.
            Si este es el caso, se pregunta ¿cómo se pueden aumentar los rankings de las universidades españoles? El autor argumenta que se necesita expandir el presupuesto por estudiante en las universidades, ya que, en contraste a cinco universidades extranjeras publicas, España no solamente recibió los rankings peores, sino que también tuvo el presupuesto por estudiante más bajo de todos. Por consiguiente, el primer paso en el mejoramiento de los rankings es aumentar el presupuesto para financiar la ampliación de las universidades en los sectores académicos para competir con las otras universidades del mundo.
Las rutas de AVE España
            No obstante, hay un conflicto en el gobierno con respecto a como deben gastar dinero. El articulo menciona que “algunos dirán que no tenemos dinero, pero a los que comentan tal cosa basta con recordarles que somos el segundo país del mundo en kilómetros de AVE, el tren de alta velocidad, y que solo el tramo a Zamora costará más que el presupuesto anual de la Universidad Complutense y la de Barcelona juntas.” Si esto es el caso, me parece que primero el gobierno deba empezar a financiar las universidades y solamente segundo pueda investir en la infraestructura. Mientras de algunos argumentan que el gobierno deba gastar dinero en la infraestructura para promover el turismo, creo que el mejoramiento del sistema de educación mejorará la economía también y será más fiable como un fuente de estabilidad económica a largo plazo.
Conclusión:
            Este articulo lleva atención a la penuria de las universidades españoles en los rankings en el contexto de la estructura de la economía español en su conjunto. En este contexto, el debate se centra en el valor de la educación en la sociedad. Pienso que, siempre vale la pena invertir en las universidades, porque creará un ciclo positivo en lo que los jóvenes ganan más dinero y contribuyen al crecimiento de la economía, que puede beneficiar toda la población. Además, el éxito de los estudiantes llevará prestigio al país. Aunque costará el gobierno, estoy de acuerdo con el autor que el mejoramiento de las universidades debe ser una prioridad ahora.
Preguntas para discutir:
1.     ¿Piensas que el gobierno de España debe prestar atención a los rankings de las universidades? ¿Son los bajos rankings vergonzosos por España?
2.     ¿Crees que hay una manera para invertir en la infraestructura y el prestigio de las universidades al mismo tiempo?

Saturday, February 27, 2016

Perdido y Encontrado

Resumen:
            En el interés de preservación de la historia de México, Miguel León-Portilla se emociona por la adquisición de un documento del siglo XVI que contiene cuentos sobre los indígenas de el país. Por el mundo de antropología, este documento, el Códice de Chimalpáhin, es fundamental para el entendimiento de las vidas de los indígenas y sus perspectivas en el mundo antes de la colonización de los españoles. Fue escrito por Domingo Chimalpáhin, un indígena que vivió en la época famosa de la fundación de Tenochtitlán, y se describe una crónica ambos mitológico y romántico sobre la historia de los pueblos. También, es un de los pocos códices en existencia que fue escrito en México, sin embargo, el gobierno mexicano está pagando un millón de dólares para recuperarlo a La Sociedad Bíblica de Londres. Solamente una vez se devolvió una pieza en la forma de un regalo por un europeo y eso ejemplo de generosidad ocurrió cuando la papa Juan Pablo II llevó el Códice de Badiano, una descripción de la medicina herbal de los indígenas, del Vaticano a México en un viaje. En este artículo, el autor entrevista León-Portilla sobre su punto de vista de la situación que ha resultado de la recuperación del documento. El autor también pregunta sobre la sociedad mexicana hoy en día con énfasis en las relaciones con los indígenas.
            A través de esta entrevista, León-Portilla explica que la recuperación de documentos históricos se debe a la prioridad de un país apoyar la identidad cultural del pueblo, facilitando la conexión a sus raíces. Portilla continua su discurso explicando que hoy la sociedad mexicana está compuesto de un raza mixta con influencia indígena y también europeo.
Análisis:
            En mi opinión, es esencial para un país reclamar su historia de cualquier forma y por cualquier precio. Idealmente, creo que un país que ha encontrado una pieza ilegítimamente debe devolverlo sin incentivo, como la acción de Juan Pablo II. Yo apoyo la opinión de León-Portilla que “no queda otro remedio” que pagar lo que se pertenece porque es fundamental que la gente entienden su herencia.
            En consideración de la historia mexicana, la reclamación de códices desaparecidos ayuda a demonstrar una manera de vida antes de la colonización para conectar a los mexicanos de hoy, cuyos muchos son mestizos, con sus raíces. Además, el códice tiene un valor intrínseca porque se escribió en peño y letra, un forma que se usa por el estudio académico de la historia de lenguaje. Cuando el autor le preguntó a León-Portilla sobre la relación entre los mexicanos con su herencia prehispánica, León-Portilla responde que “el mexicano común y corriente…tiene en su cultura el mundo indígena” y “hay aprecio por ese legado.” Debido a esa apreciación, a mi me parece que México necesita hacer todo lo que este en su poder para reunir a la gente con su historia.
            Por otro lado, se puede argumentar que un millón de dólares es un precio demasiado alto pagar por un documento que solamente se leerá en círculos académicos y se mostrará en museos. También, este dinero puede financiar otras cosas que incluyen la infraestructura del país o programas de bienestar. No obstante, pienso que este argumento tiene validad, pero la identidad de el individuo es más significante a la cultura mexicana.
            Según León-Portilla, esa idea de la identidad mexicana es separada y especial, por lo tanto necesitan documentos de la historia indígena así no se la debe olvidar. Portilla menciona que “los gringos nos quitaron la mitad del territorio, que su país tiene grandes litorales, grandes riquezas, que muchos gobiernos han sido muy corruptos,” pero eso es el mexicano. Me parece que hay un poco de resentimiento entre el historiador y el patrimonio porque tiene mucho orgullo y nacionalismo con su relación con los indígenas, pero no cree que los españoles quieran colaborar en la restitución de las piezas mexicanas y eso le ofende.
Conclusión:
En sumo, hay un desacuerdo con los países europeos y México a respecto a la devolución de documentos mexicanos importantes y hay un debate en ambas regiones sobre el valor de estas piezas. En Europa, creo que estos documentos solamente sirven como artefactos de época antigua en los museos y tienen valor solamente en sus precios. En cambio, En México estos documentos pueden crear un vinculo con el pasado, la herencia del pueblo mexicano, una cosa que no tiene precio. Por el fin, León-Portilla comparte un cuento entre un fray español y un indio viejo, y el viejo dice que “antes de [los españoles] nosotros teníamos nuestras costumbres y nuestras leyes, pero ustedes nos dijeron que eran cosa del diablo. ¿Y sabe qué pasó, padre? Que nos quedamos Nepantla [uno que esta en el medio].” Para mejorar esta situación, el país necesita sus códices para reclamar su cultura a través de el estudio histórico.
Preguntas:
1.     ¿Cuáles criterios deben ser considerados para decidir que precio pagar por una pieza histórica?

2.     ¿ Vale la pena juzgar un país en un tribunal si tiene una pieza que se perdido de otro país?